Desde que nació Samantha, la niña de su niñera, hemos aprovechado para decirle a Isabella que los bebés son los que toman tetero, que las niñas grandes como ella toman en vasito.
Que así como no usa pañales, tampoco usa tetero.
Pero igual ella seguía reclamando su "tetelo" en las mañanas y en las noches.
Anoche por fin después de que le dije, "Isabella tetero no..." sin regañarla sino tratando de convencerla me miró pensativa y me dijo "vasito cues"...
VASITO PUES!!! Y se tomó su leche en vasito y esta mañana también le ofrecí un vasito y se lo tomó feliz.
Y yo también estoy feliz por este logro de mi hija!
martes, 1 de septiembre de 2009
viernes, 21 de agosto de 2009
Feliz cumpeaños mamáaaaaaaaaa
Ella cantó para mí, desde 3 días antes, el cumpleaños, todos los días en la mañana.
Y el día de mi cumpleaños, lo cantó mientras yo apagaba la velita.
Yo sólo puedo dejarlo aquí escrito como parte de la historia porque no sé explicar la emoción, la ternura, la belleza de su canto y la alegría que produce en mi corazón.
A veces todavía me sorprendo un poco de que soy mamá. Y aún más de que así me ven... todas, sin excepción, las felicitaciones por mi cumpleaños, que me han hecho por teléfono, por email, a través de Facebook y demás pág sociales, han incluido un saludo o un comentario para Isabella.
Muchos dicen que es un regalo para mí, pero yo no podría ser tan egoísta. Más bien diría que ella es un regalo para el mundo, que pasa, maravillosamente, a través de mi vida.
Gracias por nuestra vida, al Dios de la Vida.
Y el día de mi cumpleaños, lo cantó mientras yo apagaba la velita.
Yo sólo puedo dejarlo aquí escrito como parte de la historia porque no sé explicar la emoción, la ternura, la belleza de su canto y la alegría que produce en mi corazón.
A veces todavía me sorprendo un poco de que soy mamá. Y aún más de que así me ven... todas, sin excepción, las felicitaciones por mi cumpleaños, que me han hecho por teléfono, por email, a través de Facebook y demás pág sociales, han incluido un saludo o un comentario para Isabella.
Muchos dicen que es un regalo para mí, pero yo no podría ser tan egoísta. Más bien diría que ella es un regalo para el mundo, que pasa, maravillosamente, a través de mi vida.
Gracias por nuestra vida, al Dios de la Vida.
sábado, 8 de agosto de 2009
Pobres y ricas
Hay unas niñas vecinas, que van a mi casa a pedir comida, a preguntar si necesito algún favor como botar la basura o hacer mandados para que les de unas monedas. Y yo, casi siempre, les comparto algo. A veces algo que sobra, otras veces algo que no sobra pero sé que tampoco hará falta, como galletas, arepas, leche o avena.
Ellas vienen muchas veces pálidas, con los ojos con señas de haber llorado. A mí me gustaría hablar con la mamá de ellas pero no tengo mucha autoridad para decirle porqué sus hijas mendigan de puerta en puerta.
Para ellas, supongo, Isabella es una niña privilegiada, tiene lo que ellas pueden decir "muuuuchos" muñecos y juguetes.
Sin embargo, en nuestra casa hay carencias, de varios tipos, pero Isabella igual luce saludable y feliz. Todo depende del punto de vista, Isabella quizás está en las listas de "pobres" pero a mí me gustaría enseñarle lo que aprendí hace poco: Que la abundancia no depende únicamente de la riqueza monetaria. Que es posible ser abundante como forma de ser y percibir la vida.
Aunque también me enseñaron que decir "te quiero" a unos hijos que las barriguitas les suenan por vacías es una contradicción. Por eso trabajo, todos los días, con sol o con lluvia, para conseguir el sustento y permitirme soñar y planear un futuro donde ella no-no-no tenga que tocar puertas para satisfacer el hambre del día.
Ellas vienen muchas veces pálidas, con los ojos con señas de haber llorado. A mí me gustaría hablar con la mamá de ellas pero no tengo mucha autoridad para decirle porqué sus hijas mendigan de puerta en puerta.
Para ellas, supongo, Isabella es una niña privilegiada, tiene lo que ellas pueden decir "muuuuchos" muñecos y juguetes.
Sin embargo, en nuestra casa hay carencias, de varios tipos, pero Isabella igual luce saludable y feliz. Todo depende del punto de vista, Isabella quizás está en las listas de "pobres" pero a mí me gustaría enseñarle lo que aprendí hace poco: Que la abundancia no depende únicamente de la riqueza monetaria. Que es posible ser abundante como forma de ser y percibir la vida.
Aunque también me enseñaron que decir "te quiero" a unos hijos que las barriguitas les suenan por vacías es una contradicción. Por eso trabajo, todos los días, con sol o con lluvia, para conseguir el sustento y permitirme soñar y planear un futuro donde ella no-no-no tenga que tocar puertas para satisfacer el hambre del día.
lunes, 27 de julio de 2009
Sobre-protección en-cubierta
Establecer metas y prioridades ha sido uno de los aprendizajes difíciles para mí. Sin embargo, ser mamá ha ayudado en ese proceso, pues hay cosas inaplazables y otras en forma de sueños que se convierten en proyectos y metas. Y vienen solos, sin mucho esfuerzo.
Recientemente he aprendido que además de las situaciones de la vida, lo que también forma el carácter de una persona es la INTEPRETACIÓN que hace de sus propias vivencias y de su interacción con los demás, sean sus papás, sus amigos, etc.
Una de las prioridades que más fuerza tiene en mi método de crianza (si es que tal cosa existe) es que Isabella sea una niña que se siente amada. Que sepa reconocer el amor que hay hacia ella, a su alrededor.
Sin embargo, me hacían entender también, que para que mi hija pueda tener una afectividad más sólida que la mía, no basta sentirse amada, porque aunque es cierto que esto ayudará muchísimo a interpretar mejor el amor que reciba, es posible que haya ocasiones en las que realmente se encontrará con esa realidad del no-amor y esas también hay que aprenderlas a manejar, sin fragilidad, sin derrumbarse.
Entonces, qué puedo decir, estoy pensando en esto, extrañando el "manual de instrucciones para padres y madres" que no existe y cómo "el destino no es sin un poco de ironía" que la sobreprotección se inmiscuye aunque la intención sea buena y bonita, como la de aprender tempranamente a decir y a recibir un afectuoso "te quiero".
Sobreprotección encubierta en el afecto, en-cubierta porque está a la vista de quién sabe de estas cosas mejor que yo. Y lo bueno es que los que saben un poquito más están dispuestos a compartir su sabiduría.
Recientemente he aprendido que además de las situaciones de la vida, lo que también forma el carácter de una persona es la INTEPRETACIÓN que hace de sus propias vivencias y de su interacción con los demás, sean sus papás, sus amigos, etc.
Una de las prioridades que más fuerza tiene en mi método de crianza (si es que tal cosa existe) es que Isabella sea una niña que se siente amada. Que sepa reconocer el amor que hay hacia ella, a su alrededor.
Sin embargo, me hacían entender también, que para que mi hija pueda tener una afectividad más sólida que la mía, no basta sentirse amada, porque aunque es cierto que esto ayudará muchísimo a interpretar mejor el amor que reciba, es posible que haya ocasiones en las que realmente se encontrará con esa realidad del no-amor y esas también hay que aprenderlas a manejar, sin fragilidad, sin derrumbarse.
Entonces, qué puedo decir, estoy pensando en esto, extrañando el "manual de instrucciones para padres y madres" que no existe y cómo "el destino no es sin un poco de ironía" que la sobreprotección se inmiscuye aunque la intención sea buena y bonita, como la de aprender tempranamente a decir y a recibir un afectuoso "te quiero".
Sobreprotección encubierta en el afecto, en-cubierta porque está a la vista de quién sabe de estas cosas mejor que yo. Y lo bueno es que los que saben un poquito más están dispuestos a compartir su sabiduría.
martes, 21 de julio de 2009
Archipielago
Aunque a veces he compartido apartamento con otras personas, desde que me fui de la casa materna he vivido de manera muy independiente y eso va haciendo un límite difuso con un estilo de vida solitario. Uno se acostumbra a encontrar las cosas tal y como las dejó, por ejemplo; a mirarse bien en el espejo antes de salir porque no hay quién diga que tiene un hilo suelto o una mancha en la ropa y muchos detalles similares que van llenando los días de silencio, y en el silencio se encuentran muchos tesoros, porque en el silencio habla el corazón y la verdad, no me quejo de la soledad porque en el fondo, es una elección que he hecho.
Sin embargo... estoy descubriendo que hay otras formas de hallar tesoros y verdades, en el polo opuesto, es decir, en la compañía, en el día a día con otra persona.
Y así me he sentido, reacomodada. A medida que Isabella crece, la manera de convivencia cambia. Ya no es la bebecita indefensa que hay que vigilar 24 horas al día y orientarla todo el día, atenderla y cuidar.
Ahora es una compañía mucho más dinámica, una habitante de la casa que toma decisiones y actúa por sí misma. Igual, sigue la vigilancia y el cuidado, pero ahora ella también cuida de mí.
Cuando me visto me dice: "yo veo mamá" y me mira y me dice si estoy "linda" o me dice que mejor me ponga un vestido para que baile con ella. Me aplaude cuando hago cosas bien y pregunta a dónde vamos, quién llama por teléfono y qué dijo.
Si le doy unas instrucciones, las repite y las entiende, "vamos al baño, haces chichí, luego te baño, te visto y te doy el desayuno". Entonces va al baño y hace chichí y luego me dice "teiminé mamá, ahola bañal", después me dice "ya bañamos ahola me pone mi vestido".
Muchas veces en mi interior, me concebí como isla. Y ahora qué soy? Un archipiélago, y quizás, a medida que ella crece se convertirá como un enlace que me transforme en península, como un enlace con el mundo, ese mismo que ahora parece más divertido porque tiene pelotas de colores y helados con bolitas de chicle.
Sin embargo... estoy descubriendo que hay otras formas de hallar tesoros y verdades, en el polo opuesto, es decir, en la compañía, en el día a día con otra persona.
Y así me he sentido, reacomodada. A medida que Isabella crece, la manera de convivencia cambia. Ya no es la bebecita indefensa que hay que vigilar 24 horas al día y orientarla todo el día, atenderla y cuidar.
Ahora es una compañía mucho más dinámica, una habitante de la casa que toma decisiones y actúa por sí misma. Igual, sigue la vigilancia y el cuidado, pero ahora ella también cuida de mí.
Cuando me visto me dice: "yo veo mamá" y me mira y me dice si estoy "linda" o me dice que mejor me ponga un vestido para que baile con ella. Me aplaude cuando hago cosas bien y pregunta a dónde vamos, quién llama por teléfono y qué dijo.
Si le doy unas instrucciones, las repite y las entiende, "vamos al baño, haces chichí, luego te baño, te visto y te doy el desayuno". Entonces va al baño y hace chichí y luego me dice "teiminé mamá, ahola bañal", después me dice "ya bañamos ahola me pone mi vestido".
Muchas veces en mi interior, me concebí como isla. Y ahora qué soy? Un archipiélago, y quizás, a medida que ella crece se convertirá como un enlace que me transforme en península, como un enlace con el mundo, ese mismo que ahora parece más divertido porque tiene pelotas de colores y helados con bolitas de chicle.
viernes, 10 de julio de 2009
Informe de notas
Me citaron a informe de resultados, el equivalente al informe de notas, sólo que los niños en edad preescolar no tienen calificaciones en escalas.
La profe me dijo cosas lindas, que llenarían de emoción el corazón de cualquier madre, por supuesto que el mío también.
Me dijo q Isabella es una niña solidaria, que cuando un compañerita se lastima, ella va y lo soba; que en el comedor, se va a ayudarles a dar la comida a los otros niños. Que es alegre, canta y baila y habla.
En el cuadernillo escribió "es una niña delicada". Y no tenía recomendaciones especiales para mí, para escribir en la parte de compromisos.
Me sentí feliz, porque ella muestra en su sencillez e inocencia, que es feliz.
La profe me dijo cosas lindas, que llenarían de emoción el corazón de cualquier madre, por supuesto que el mío también.
Me dijo q Isabella es una niña solidaria, que cuando un compañerita se lastima, ella va y lo soba; que en el comedor, se va a ayudarles a dar la comida a los otros niños. Que es alegre, canta y baila y habla.
En el cuadernillo escribió "es una niña delicada". Y no tenía recomendaciones especiales para mí, para escribir en la parte de compromisos.
Me sentí feliz, porque ella muestra en su sencillez e inocencia, que es feliz.
El Desfile
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