Este año estamos haciendo regalitos para las mamás. Menos presupuesto, más mamis agasajadas.
Una vasija con dulces, y tarjetas. Isabella muy juiciosa hace las tarjetas conmigo, las escribe y les dibuja. Pregunta primero para quién es y luego hace el dibujito, pensado para cada mami.
Bonitos tiempos de hacer cosas entre las dos.
viernes, 6 de mayo de 2011
lunes, 2 de mayo de 2011
Isacumple 2
El Isacumple
martes, 12 de abril de 2011
una broma
mami, yo ya se que es una broma!
- que es una broma?
cuando yo le digo a Migue "ya llegó tu mamá a recogerte" y el va pero no ha llegado la mamá... eso es una broma!
- que es una broma?
cuando yo le digo a Migue "ya llegó tu mamá a recogerte" y el va pero no ha llegado la mamá... eso es una broma!
lunes, 4 de abril de 2011
a,b,c,d
Mami yo ya se escribir mi nombre
cuando lleguemos yo te muestro como lo escribo
Mami cierto que cuando yo aprenda las letras
ya puedo cumplir 5 ?
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que ternura!!!!!!
cuando lleguemos yo te muestro como lo escribo
Mami cierto que cuando yo aprenda las letras
ya puedo cumplir 5 ?
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que ternura!!!!!!
domingo, 27 de marzo de 2011
ser madre y padre
Supongo que alguna vez toqué el tema en este mismo blog, pero ni yo misma lo recuerdo.
Una de las chicas del grupo nuevo de mujeres cabeza de familia del Verbum Dei, Medellín, manifestaba que su expectativa del grupo, estaba entre cosas motivada por la dificultad de ser madre y padre de sus dos hijos.
Yo me planteé brevemente el asunto.
No, mi pretención no es ser madre y padre. Yo soy madre. Y el padre es un vacío en el corazón de mi hija y de Dios está llenarlo o potenciarlo en su camino de Salvación.
Uf... un peso que no tengo
Una de las chicas del grupo nuevo de mujeres cabeza de familia del Verbum Dei, Medellín, manifestaba que su expectativa del grupo, estaba entre cosas motivada por la dificultad de ser madre y padre de sus dos hijos.
Yo me planteé brevemente el asunto.
No, mi pretención no es ser madre y padre. Yo soy madre. Y el padre es un vacío en el corazón de mi hija y de Dios está llenarlo o potenciarlo en su camino de Salvación.
Uf... un peso que no tengo
el amor incondicional
Por distracción ella vació un vaso de limonada en el suelo. Estábamos terminando de almorzar y se entristeció "me van a pegar".
- No, no te voy a pegar. Termina de comer.
- Ya no me va a querer.
Yo me acordé así, flash, de una predicación de Martín Valverde, donde decía que los padres trasmiten a sus hijos "si te portas bien, te quiero mucho" y por eso no somos capaces de entender el amor incondicional de Dios.
Le dije a mi hija que me mirara, ella no quería, estaba avergonzada por el vaso regado.
- Hija, yo te quiero siempre, aunque me enoje contigo por algo, o aunque te castigue, o aunque esté haciendo otras cosas, yo siempre te quiero.
Y me arriesgué a ir más allá. Quizás no lo entienda, pero lo grabo en su mente de niña.
- No hay nada que puedas hacer para que yo te deje de querer.
Me seguía mirando con ese par de soles que tiene donde deberían estar los ojos.
- Y me quieres aunque yo me porte mal. - Sí.
- Y me quieres aunque yo sea grosera y haga pataleta. - Sí.
- Y me quieres aunque yo este brava y gritando. - Sí.
Caray... entendió...
Yo no creo en el amor incondicional, mi mente no lo acepta...
pero y si ella lo acepta como una verdad sencilla de su vida?
Si vive sin la sombra de "me van a dejar de querer, no quiero que me dejen de querer" que es el motor con el que nos movemos o nos inmovilizamos las mujeres?
Qué nivel de plenitud puede tener una vida donde encontrar el amor no es una carrera contra la pared, sino una cotidianidad?
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